AFP: Pagar por billetes, la escasez de efectivo en Venezuela24/08/2017

Después de que el Credit Suisse, un viejo aliado de la revolución bolivariana, anunciara que ya no desea hacer negocios con el gobierno de Nicolás Maduro, Venezuela suma problemas en el flujo de caja que la obligan a realizar triangulaciones para poder financiarse. Y el clima parece empeorarse aún más, con el anuncio del Wall Street Journal de que Estados Unidos evalúa suspender la operatorio de bonos venezolanos y de la petrolera estatal PDVSA.

 

Según el prestigioso diario, el gobierno de Donald Trump está considerando restringir los intercambios con la deuda venezolana como una forma de castigar al presidente Nicolás Maduro por socavar la democracia en el país.

 

La inusual medida prohibiría temporalmente a las instituciones financieras estadounidenses comprar y vender bonos en dólares emitidos por Venezuela y por PDVSA.

Una de las fuentes citadas por el Journal expresó que la decisión sería una de las varias evaluadas sobre Venezuela. Agregó que la última palabra la tiene Trump.

 

Una opción que también se baraja es prohibir el comercio solo de algunos papeles emitidos por PDVSA para limitar su acceso a fondos externos.

La prohibición afectaría a militares y contratistas del gobierno que tienen bonos venezolanos, sin herir de inmediato a la población en general.

El presidente de Petróleos de Venezuela, Eulogio del Pino, ya había denunciado que la petrolera “sufre un bloqueo financiero de Estados Unidos que limita las transacciones de la compañía”, y que pese a que no hay una sanción económica “nos bloquean los pagos”.

“Tenemos que hacer un turismo financiero, tenemos que ir a China, tenemos que hacer triangulaciones financieras, ya que ellos (EE.UU.), de hecho, están aplicando un bloqueo financiero a nuestra patria”, agregó el funcionario ante la televisión estatal, sin aportar mayores detalles.

El pronunciamiento del Credit Suisse y la denuncia del jefe de Pdvsa se producen en medio de amenazas del gobierno de los Estados Unidos de imponer sanciones económicas contra Venezuela.

Por lo pronto, Washington sólo ha castigado a funcionarios de alto nivel al retirarles visas y congelar sus activos y cuentas bancarias, aún cuando no se descarta más presión.

En fuentes energéticas trascendió que un buque tanquero con cerca de un millón de barriles de crudo pesado venezolano ha estado varado por más de un mes en la costa de Luisiana, Estados Unidos, a la espera de una carta de crédito para completar la descarga.

Un reporte de la agencia Reuters confirmó que el destino del embarque es incierto hasta tanto no haya fuente de financiamiento.

Al respecto, el vicepresidente de Planificación de Venezuela, Ricardo Menéndez, dijo en un evento empresarial el viernes pasado que “Venezuela está recibiendo sistemáticas acciones de agresión de parte de factores internacionales liderados por Estados Unidos”.

Sobre la posibilidad de que los Estados Unidos deje de comparar petróleo a Venezuela (unos 600 mil barriles de petróleo por día), el economista Ramiro Molina considero que el gobierno de Maduro “tendría un problema temporal por seis o nueve meses, pero ese petróleo sería absorbido por China y Rusia. Una sanción de la administración Trump significaría entregar en bandeja de plata el negocio petrolero de Venezuela a otros actores”.

De hecho, empresas de China y Rusia trabajan en la sureña faja petrolífera del Orinoco, en donde hay crudo extrapesado, desde 2007.