El “petroyuan” es la apuesta de Rusia y China para la comercialización petrolera en la OPEP19/09/2017

Las sanciones económicas impuestas por el Gobierno de Estados Unidos impulsaron a Venezuela a implementar un nuevo sistema de pago internacional, con la idea de abrirse al mercado multipolar y frenar el pretendido bloqueo económico del Norte.

E presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció recientemente este nuevo esquema “para liberarnos del dólar. Se basa en el uso de las monedas de libre convertimiento, como el yuan (de China), el euro, el yen (de Japón), rupia (de India) y las monedas internacionales. Liberar las garras del dólar como moneda opresora”.

La primera acción se reflejó en la cotización del crudo venezolano, que por primera vez esta semana fue divulgada en yuanes por el Ministerio de Petróleo. Se situó en 306,26 yuanes por barril, equivalentes a 46,75 dólares. Adicionalmente, hace pocos días el vicepresidente Ejecutivo de la República, Tareck El Aissami, adelantó que Venezuela firmará “el primer acuerdo comercial en yuanes para nuestra venta de petróleo a China”.

Además, se realizan las adecuaciones para el inicio de las operaciones con canasta de monedas en el Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado (Dicom), un esquema del Ejecutivo Nacional que permite la transacción de divisas para empresas y personas naturales, a un precio determinado por el mercado, en medio del control de cambio.

CHINA Y RUSIA

Con estas acciones, Venezuela se inscribe en un proyecto que ya han adelanto Rusia y China. El economista mexicano Ariel Noyola Rodríguez señaló en un artículo publicado por Actualidad RT en mayo de 2016 que “Moscú y Pekín han hecho de sus intercambios de petróleo un canal de transición hacia un sistema monetario multipolar, esto es, uno que no esté basado únicamente en el dólar, sino que tome en cuenta a varias divisas y, sobre todo, que refleje la correlación de fuerzas del orden mundial actual”.

Fue una acción derivada justamente de las sanciones económicas impuestas en 2015 por Washington y Bruselas las que, de acuerdo con el analista, “incentivaron a los rusos a eliminar el dólar y el euro de sus transacciones comerciales y financieras, pues de lo contrario, estarían demasiado expuestos a sufrir sabotajes en el momento de realizar operaciones de compra-venta con sus principales socios. Así, desde mediados de 2015, los hidrocarburos que China compra a Rusia se pagan en yuanes, ya no en dólares, lo que les permite neutralizar el bloqueo impuesto a Moscú por la crisis en Ucrania”.

“Los cimientos de un nuevo orden financiero sustentado en el petroyuán están emergiendo: la moneda china se prepara para convertirse en el eje de los intercambios comerciales de Asia-Pacífico con las principales potencias petroleras”, puntualiza Noyola Rodríguez en el texto que tituló El petroyuan es la gran apuesta de Rusia y China.

El analista prevé que, en un futuro, la OPEP incursionará en este modelo de comercialización petrolero, una vez que Beijing lo exija, y apunta que otras naciones siguen esta premisa, “pues han comprendido que para construir un sistema monetario más equilibrado, la ‘desdolarización’ de la economía mundial es una prioridad”.